Tan frágil e incandescente como la llama de una vela.
Tan veleta como su dirección,tan presa de mi candelabro.
Sumergida en agua.Las hebras de mi cabello ondeando sobre mi espalda,
clavículas y pecho.Ajena al exterior,perdida en mil sensaciones.
Mi piel translúcida inundada de agua.Solo así consigue sentirse libre,sin que tú vengas a
quebrarme las alas.
Flashes de realidad invaden mi subconsciente,haciéndome consciente un día más.
Consciente de mi realidad.
Me ahogo,me ahogas.Me oprimes el cuello sin pudores,marcando en mi inmaculada piel tus inmorales dedos.
Me sumerges.Sigues en el intento de aniquilarme,como siempre.Como desde el comienzo de esta pesadilla.
Me clavas tus infinitas y desgarradoras pupilas.Vuelves a quebrarme el alma en mil pedazos.
Comentarios
Publicar un comentario