Imploré un deseo por cada pestaña que rozó mi mejilla.
Lloré el Mediterráneo y me ahogué al intentar surcarlo sin salvavidas.
Juré morirme,pero por suerte,no pude llevar acabo mi eutanasia.
Recé hasta que el templo comenzó a arder.
Me calciné la vida y con sus despojos,me construyeron un castillo.
Me cuestiono hasta mi nombre cuando llegan los días lúgubres.
Me sumerjo en una taza de café y comienzo a olvidar.
Perdona mi vida,tu eres el único que mereces declaración.
Me clavasteis diez mil puñales en la espalda y me atasteis una soga al cuello,pero jamás chillé.
Hijos de la gran puta.
Salí del averno con mis propias manos,mientras todos desean que me quedase por siempre allí.
Otros,en cambio,envidiaban mi estado.
Putos enfermos.
Aplaudieron el desbordamiento de mi cerebro y consiguieron jugar con el,hasta hacerlo trizas.
Perdí todas mis virtudes y quedé cautiva en incoherentes defectos.
Soñé con tu sepulcro cada amanecer y juré bailar sobre él cuando todos llorasen tu pérdida.
Pérdida convertida en ganancia.
Nadie me tiró la cuerda para impulsarme y subir a la vida.
Nadie me lloró en el vientre,todos incrustaban avispas en mi estómago.
Lloré el Mediterráneo y me ahogué al intentar surcarlo sin salvavidas.
Juré morirme,pero por suerte,no pude llevar acabo mi eutanasia.
Recé hasta que el templo comenzó a arder.
Me calciné la vida y con sus despojos,me construyeron un castillo.
Me cuestiono hasta mi nombre cuando llegan los días lúgubres.
Me sumerjo en una taza de café y comienzo a olvidar.
Perdona mi vida,tu eres el único que mereces declaración.
Me clavasteis diez mil puñales en la espalda y me atasteis una soga al cuello,pero jamás chillé.
Hijos de la gran puta.
Salí del averno con mis propias manos,mientras todos desean que me quedase por siempre allí.
Otros,en cambio,envidiaban mi estado.
Putos enfermos.
Aplaudieron el desbordamiento de mi cerebro y consiguieron jugar con el,hasta hacerlo trizas.
Perdí todas mis virtudes y quedé cautiva en incoherentes defectos.
Soñé con tu sepulcro cada amanecer y juré bailar sobre él cuando todos llorasen tu pérdida.
Pérdida convertida en ganancia.
Nadie me tiró la cuerda para impulsarme y subir a la vida.
Nadie me lloró en el vientre,todos incrustaban avispas en mi estómago.
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