Ahora, después del idilio me señalas cómo la culpable de tus macabras manipulaciones.
Y yo espero ahí, donde el tiempo sí pasa, donde siembro cada día una semilla de esperanza.
Y ya no te espero,
Ya no .
Y alguien me enseñó a ingerir mis tormentos, y tú los avivaste.
No hay ser más arrogante, que quien inventa no serlo.
Si en la vida me vuelvo a equivocar, no me pararé a volverte a buscar.
Cómo un reloj de arena , vierto cada segundo de mi vida en un habitáculo radiante.
Y lo siento, hay personas que jamás dejarán de brillar.
Y lo siento, jamás volveréis a tener mi sonrisa despeinando vuestros días.
Y lo siento, ya nada espero.
Ni te espero.
Y yo espero ahí, donde el tiempo sí pasa, donde siembro cada día una semilla de esperanza.
Y ya no te espero,
Ya no .
Y alguien me enseñó a ingerir mis tormentos, y tú los avivaste.
No hay ser más arrogante, que quien inventa no serlo.
Si en la vida me vuelvo a equivocar, no me pararé a volverte a buscar.
Cómo un reloj de arena , vierto cada segundo de mi vida en un habitáculo radiante.
Y lo siento, hay personas que jamás dejarán de brillar.
Y lo siento, jamás volveréis a tener mi sonrisa despeinando vuestros días.
Y lo siento, ya nada espero.
Ni te espero.
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