Inhalar oxígeno,inundarme los pulmones de humo.
Ojeras permanentes,rabia a flor de piel,dolor constante.
Manos frágiles,piel translúcida,pupilas dictando mi defunción.
Cáceres vuelve a quedarme infinita.
Madrugadas en las que mi reflejo es mi único compañero y cómplice de mis actos.
Nicotina,lágrimas,desgarros,letras que nunca se harán públicas,sueños inalcanzables,sogas que me ahogan.
¿Irene,donde cojones te escondes?...Ya no te queda ni una puta sonrisa en tus labios agrietados e incoloros.Estás hecha trizas,irreparable.
Comentarios
Publicar un comentario