Y mañana,¿Quien nos jurará que no volverá a diluviar?
La ciudad arde.Las nubes viajan veloces,parecen demasiado densas.Quizás hayan fumado demasiado,o quizás lo he hecho yo.
Hoy el cielo está más lúgubre que nunca.Quizás haya tormenta,como cada día.
Manos cómplices.Pupilas que contienen archivado cada puñal,pupilas que no desprenden luz.
Ojeras permanentes,sombrías.
Cientos de noches de verbenas,siempre con el mismo temor.Andar siempre en el filo de tus manos.
Fracturada en mil pedazos.
Soledad,lejanía,comenzar un nuevo presente,pasado y futuro.
Palabras cacofónicas rondando mi cerebro,detonando mi alma.Palabras que desgarran gargantas.
Cicatrices que vuelven a abrirse con afilados cuchillos.Madrugadas infinitas,mañanas imposibles,tardes alarmantes,noches...Noches letales.
Costillas creando surcos en mi piel,las pupilas opacas e inteligibles.Malditos años enfermizos.
Siempre sin rumbo. Transitando esta opresiva ciudad de norte a sur,de este a oeste...Y ni eso me hace desfallecer para conciliar el sueño.
Me he convertido en la chica de las ojeras infinitas y la tez pálida.La que tiene que sujetarse la sonrisa con alfileres,esa que puedes encontrar en la cornisa de cualquier edificio en ruinas...
Como su corazón.La chica que fuma más de dos cigarrillos al día aunque tenga una tos enfermiza.
La chica que se trasladaría al otro confín del planeta y así,poder inundar mis pulmones de oxígeno.
La chica del moño o la que se pone las gafas de sol cuando está el día gris.La que no cree en París,ni en Venecia.
Hoy el cielo está más lúgubre que nunca.Quizás haya tormenta,como cada día.
Manos cómplices.Pupilas que contienen archivado cada puñal,pupilas que no desprenden luz.
Ojeras permanentes,sombrías.
Cientos de noches de verbenas,siempre con el mismo temor.Andar siempre en el filo de tus manos.
Fracturada en mil pedazos.
Soledad,lejanía,comenzar un nuevo presente,pasado y futuro.
Palabras cacofónicas rondando mi cerebro,detonando mi alma.Palabras que desgarran gargantas.
Cicatrices que vuelven a abrirse con afilados cuchillos.Madrugadas infinitas,mañanas imposibles,tardes alarmantes,noches...Noches letales.
Costillas creando surcos en mi piel,las pupilas opacas e inteligibles.Malditos años enfermizos.
Siempre sin rumbo. Transitando esta opresiva ciudad de norte a sur,de este a oeste...Y ni eso me hace desfallecer para conciliar el sueño.
Me he convertido en la chica de las ojeras infinitas y la tez pálida.La que tiene que sujetarse la sonrisa con alfileres,esa que puedes encontrar en la cornisa de cualquier edificio en ruinas...
Como su corazón.La chica que fuma más de dos cigarrillos al día aunque tenga una tos enfermiza.
La chica que se trasladaría al otro confín del planeta y así,poder inundar mis pulmones de oxígeno.
La chica del moño o la que se pone las gafas de sol cuando está el día gris.La que no cree en París,ni en Venecia.
Ella,de la que solo quedan ruinas.Como Roma.
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